RESÚMENES DE PONENCIAS
Entre los aportes hildegardianos a la estética medieval se destaca el haber considerado que el principio de unidad y de belleza cósmica y humana no consiste tanto en la proporción –de origen geométrico y pitagórico– cuanto en la viriditas entendida como manifestación de la energía y acción de la vida divina. Para mostrar que la vida es el origen de la belleza analizaremos las imágenes que corresponden a las cuatro primeras visiones del Liber Divinorum Operum y la cuarta visión de la primera parte de Scivias.
Dentro de los varios temas que podemos
señalar en las piezas de Rosvita nos ha llamado la atención
la presentación del concepto de martirio. Partiendo, pues, de
una discusión acerca del significado eclesiástico del
término, se llegará a una sucinta ejemplificación
en los textos teatrales de la canonesa de Gandersheim, con la intención
de demostrar con el lenguaje religioso apenas, pero principalmente
con el registro lingüístico de sus textos, una incontestable
herramienta para solidificar las virtudes cristianas en el mundo en
que vivía.
El entramado profético y visionario
del texto de santa Hildegarda puede comprenderse, en la intimidad
de su propio decurso, a la luz de la reflexión agustiniana,
pero no necesaria ni primeramente como fuente, sino para ponderar
en profundidad la captación que el Hiponense tuvo del don
de comprender la realidad de la profecía; intentaré
probar, entonces, esta doble hipótesis: por un lado, que el movimiento
de la experiencia profética de santa Hildegarda puede seguirse (en el
sentido de comprenderse) según los parámetros considerados por
san Agustín; por otro, en evidente dependencia del anterior, que el dato “de
este mundo” como prisión (no el cosmos sino el estado de desorden
y hostigamiento de la necesidad) sólo puede ser cabalmente comprendido
y superado mediante un movimiento del espíritu hacia lo alto o hacia lo
profundo, según lo marque la lógica interna de este movimiento.
El objetivo de nuestro trabajo es indagar
en la exposición de la experiencia visionaria de Hildegarda
de Bingen, con el fin de analizar su contenido cognitivo.
En la medida que la visio hildegardiana se estructura en el
doble registro de la imagen y el desarrollo textual de su significado,
nos interesa establecer las vías por las que
Así, nuestra autora estructura
en el amplio desarrollo de sus ciclos visionarios un modo de conocimiento
que integra la dinámica perceptiva para el despliegue de temas
teológicos, cosmológicos y morales, proveyéndonos
de una reflexión cuya fecundidad reside en su carácter
experiencial.
Se trata, en definitiva, de profundizar en las modalidades en
que la perspectiva conceptual es construida mediante un original uso
de las formas perceptivas.
Vamos a hacer una breve recorrida de la mano de Hildegarda por un fragmento
de una de sus obras, de carácter médico: Las causas y los remedios de las enfermedades (Causae et curae), escrita entre 1150 y 1160, y dividida en cinco
libros. Esta obra comienza con el relato de la creación del
mundo (el macrocosmos) y del hombre (el microcosmos), para luego abordar
las enfermedades que se abaten sobre el hombre caído y los remedios
que brindan tanto la naturaleza como el saber humano.
El drama de las Virtudes es
una pieza didáctico-moral en la que las Virtudes, lideradas
por su Reina, Humildad, disputan al Demonio el destino de Alma. La
ponencia procurará dar a conocer qué son las Virtudes,
en la concepción de la abadesa de Bingen, y a través
de textos de diversas obras presentará a Temor de Dios.
En
el bestiario medieval se destaca la figura del unicornio. Las historias
que se tejieron a su alrededor hicieron de él un animal único,
tanto que se convirtió
en objeto de búsqueda –real o ficticia– y su cacería
despiadada fue comparada con
Si las obras mayores de Hildegarda de
Bingen, escritas en estilo literario profético, son la exposición “...de aquello que tú ves
y oyes en las alturas celestiales, en las maravillas de Dios, y así debes
exponerlo”, la copiosa correspondencia, aún
no enteramente editada, que la abadesa mantuvo a lo largo de su vida con los
más variados personajes deja ver, también, a la profetisa,
pero en contacto real y directo con su mundo y su tiempo, con las problemáticas
personales, comunitarias, sociales, políticas, y aún
filosóficas y teológicas que vinieron a su consulta por
esa vía desde el año 1147 (fecha de su primera carta
llegada hasta nosotros, dirigida a
Bernardo de Claraval) hasta 1179, año de su muerte.
Esta correspondencia está regida
por los conceptos de: Amor - Orden - Ley - Racionalidad - Autoridad
- Obediencia –
Amor, una secuencia circular que no sólo se manifiesta en
El siglo XII fue testigo de importantes
cambios y renovaciones en
El monasterio de Santa María
de Vega, del rio Cea, posee características singulares que hacen
atractivo su estudio: fue donado en el siglo XII a la orden de Fontevraud,
y desde entonces se conformará como un monasterio dúplice,
con una comunidad femenina y otra masculina, con fuerte ascendencia de
la primera sobre la segunda. El objeto de nuestro estudio es pues,
analizar ambos aspectos, que al articularse plasman nuevas formas de
vida religiosa en ese siglo XII, donde la mujer consiguió ocupar
espacios importantes en un mundo por cierto pensado por y para los
hombres.
La historia invisible de las mujeres
es, todavía, una constante de nuestra cultura. Esta realidad
no quita la existencia del tema de lo femenino, sino que se reflexiona
desde muchas miradas y desde muchas disciplinas.
Hubo y hay mujeres que mantienen un
discurso que desde el arte, en este caso, se hace presente, respondiendo
a las condiciones socioculturales de cada momento histórico,
documentando sus luchas en un mundo de hombres que niegan la “intelectualidad” de
la mujer
Nuestra Hildergarda, paradigma de esta
forma de responder al conflicto del Género, desde una visión
mística, científica, poética, política,
cultural, es un claro ejemplo de Humanismo. Se adelanta al período
renacentista, como una “mujer adelantada” en su época
medieval. Se anuda con otras mujeres que también desde el silencio,
han creado y han dejado testimonios de fuerza. Hildergarda. Artemisia
Gentileschi. Raquel Forner. La actualidad las transforma en una constante
presencia.
La omisión, desde la fuerte voluntad
de recortar y silenciar las voces, ha creado un tiempo dinámico,
recuperación de la memoria, recordándolas.
La memoria no muere. El recuerdo eterniza
el existir.
Esto se tratará de hacer.
Los teólogos del cristianismo
medieval consideraron al cosmos como una totalidad ordenada por
Presentación | La
vida | Las obras | Actualidad
e interés | Obras sobre H.
| Sus pinturas |
|