3a JORNADA INTERDISCIPLINARIA

“DESCUBRIENDO A HILDEGARDA.
LA ABADESA DE BINGEN Y SU TIEMPO”

RESÚMENES DE PONENCIAS

 

Entre los aportes hildegardianos a la estética medieval se destaca el haber considerado que el principio de unidad y de belleza cósmica y humana no consiste tanto en la proporción –de origen geométrico y pitagórico– cuanto en la viriditas entendida como manifestación de la energía y acción de la vida divina. Para mostrar que la vida es el origen de la belleza analizaremos las imágenes que corresponden a las cuatro primeras visiones del Liber Divinorum Operum y la cuarta visión de la primera parte de Scivias.

  • BraganÇa Junior, Álvaro Alfredo (UFRJ) – de Resende Marques, Christiane: Una mujer antes de Hildegarda – Aspectos del martirio cristiano en la obra de Rosvita von Gandersheim (en portugués - en español)
Rosvita von Gandersheim (siglo X) es considerada, con anterioridad a la magistra bingensis, la primera voz femenina en la literatura en tierras de habla germana. Durante su existencia la canonesa escribió textos épicos, leyendas y seis piezas teatrales, para ser representadas en el interior de los conventos, y quizá también ante un público externo. Su cultura clásica del teatro latino, y más específicamente de Terencio, le fue bastante útil en sus textos teatrales, en los cuales el conocimiento del comediógrafo iba unido a sus propósitos de evamgelización.

Dentro de los varios temas que podemos señalar en las piezas de Rosvita nos ha llamado la atención la presentación del concepto de martirio. Partiendo, pues, de una discusión acerca del significado eclesiástico del término, se llegará a una sucinta ejemplificación en los textos teatrales de la canonesa de Gandersheim, con la intención de demostrar con el lenguaje religioso apenas, pero principalmente con el registro lingüístico de sus textos, una incontestable herramienta para solidificar las virtudes cristianas en el mundo en que vivía.

El entramado profético y visionario del texto de santa Hildegarda puede comprenderse, en la intimidad de su propio decurso, a la luz de la reflexión agustiniana, pero no necesaria ni primeramente como fuente, sino para ponderar en profundidad la captación que el Hiponense tuvo del don de comprender la realidad de la profecía; intentaré probar, entonces, esta doble hipótesis: por un lado, que el movimiento de la experiencia profética de santa Hildegarda puede seguirse (en el sentido de comprenderse) según los parámetros considerados por san Agustín; por otro, en evidente dependencia del anterior, que el dato “de este mundo” como prisión (no el cosmos sino el estado de desorden y hostigamiento de la necesidad) sólo puede ser cabalmente comprendido y superado mediante un movimiento del espíritu hacia lo alto o hacia lo profundo, según lo marque la lógica interna de este movimiento.

  • Dezzutto, Flavia (UNR, UNRC, UCALP, sede Rosario): Conocimiento y percepción sensible en la experiencia visionaria de Hildegarda de Bingen

El objetivo de nuestro trabajo es indagar en la exposición de la experiencia visionaria de Hildegarda de Bingen, con el fin de analizar su contenido cognitivo.

En la medida que la visio hildegardiana se estructura en el doble registro de la imagen y el desarrollo textual de su significado, nos interesa establecer las vías por las que la Abadesa renana vincula las referencias visuales y perceptivas en general con la dimensión conceptual de atribución de sentido.

Así, nuestra autora estructura en el amplio desarrollo de sus ciclos visionarios un modo de conocimiento que integra la dinámica perceptiva para el despliegue de temas teológicos, cosmológicos y morales, proveyéndonos de una reflexión cuya fecundidad reside en su carácter experiencial.

Se trata, en definitiva, de profundizar en las modalidades en que la perspectiva conceptual es construida mediante un original uso de las formas perceptivas.

Vamos a hacer una breve recorrida de la mano de Hildegarda por un fragmento de una de sus obras, de carácter médico: Las causas y los remedios de las enfermedades (Causae et curae), escrita entre 1150 y 1160, y dividida en cinco libros. Esta obra comienza con el relato de la creación del mundo (el macrocosmos) y del hombre (el microcosmos), para luego abordar las enfermedades que se abaten sobre el hombre caído y los remedios que brindan tanto la naturaleza como el saber humano.
El fragmento que vamos a comentar se ubica en el segundo libro de la obra en el cual comienza hablando de la caída de Adán y diversos aspectos relacionados con el hombre, la mujer, la creación y las enfermedades que afectan al hombre caído.

El drama de las Virtudes es una pieza didáctico-moral en la que las Virtudes, lideradas por su Reina, Humildad, disputan al Demonio el destino de Alma. La ponencia procurará dar a conocer qué son las Virtudes, en la concepción de la abadesa de Bingen, y a través de textos de diversas obras presentará a Temor de Dios.

En el bestiario medieval se destaca la figura del unicornio. Las historias que se tejieron a su alrededor hicieron de él un animal único, tanto que se convirtió en objeto de búsqueda –real o ficticia– y su cacería despiadada fue comparada con la Pasión de Cristo.
Ya en la lejana China era conocido y las menciones históricas del animal fueron anotadas por Ctesias y Plinio en Occidente.
La posesión de objetos con su figura constituyó, en la Edad Media , un signo de distinción y  fueron codiciados tanto por el material con el que algunos se hacían –marfil u oro– como por la  elegancia que reportaba su forma en la heráldica.
Su relación con las vírgenes –únicas que lograban acercarse a él– es mencionada frecuentemente y enlazada, en el cristianismo, con la Virgen María.
Animal tan emblemático no podía ser desconocido por Hildegarda de Bingen, quien se hace eco de sus “virtudes” y apariciones. La abadesa lo menciona en sus Epístolas y en la Física que fue material obligado de lectura en la Alta Edad Media– donde nos instruye acerca de la manera de detectar venenos o mantener la salud gracias a los dones del unicornio. Alude, además, a las fragancias a las cuales siempre se lo ha unido.
No es extraño, por ende, que haya sido representado en medio de una miríada de flores en los tapices que se conservan en el Metropolitan y en Cluny.

Si las obras mayores de Hildegarda de Bingen, escritas en estilo literario profético, son la exposición ...de aquello que tú ves y oyes en las alturas celestiales, en las maravillas de Dios, y así debes exponerlo, la copiosa correspondencia, aún no enteramente editada, que la abadesa  mantuvo a lo largo de su vida con los más variados personajes deja ver, también, a la profetisa, pero en contacto real y directo con su mundo y su tiempo, con las problemáticas personales, comunitarias, sociales, políticas, y aún filosóficas y teológicas que vinieron a su consulta por esa vía desde el año 1147 (fecha de su primera carta llegada hasta nosotros, dirigida  a Bernardo de Claraval) hasta 1179, año de su muerte.

Esta correspondencia está regida por los conceptos de: Amor - Orden - Ley - Racionalidad - Autoridad - Obediencia – Amor, una secuencia circular que no sólo se manifiesta en la Iglesia y sus prelados sino en la creación entera con el hombre a la cabeza.

  • Royer, Susana (UCA): El monasterio de santa María de Vega en el siglo XII: duplicidad y dependencia

El siglo XII fue testigo de importantes cambios y renovaciones en la Iglesia , a partir de la reforma gregoriana emprendida por el papado en el siglo anterior. Aparecen nuevas órdenes religiosas, se renueva el benedictinismo y en los monasterios femeninos, creados o supervivientes, se originan cambios de estructura, que darán una fisonomía peculiar a esta rama del monasticismo.

El monasterio de Santa María de Vega, del rio Cea, posee características singulares que hacen atractivo su estudio: fue donado en el siglo XII a la orden de Fontevraud, y desde entonces se conformará como un monasterio dúplice, con una comunidad femenina y otra masculina, con fuerte ascendencia  de la primera sobre la segunda. El objeto de nuestro estudio es pues, analizar ambos aspectos, que al articularse plasman nuevas formas de vida religiosa en ese siglo XII, donde la mujer consiguió ocupar espacios importantes en un mundo por cierto pensado por y para los hombres.

La historia invisible de las mujeres es, todavía, una constante de nuestra cultura. Esta realidad no quita la existencia del tema de lo femenino, sino que se reflexiona desde muchas miradas y desde muchas disciplinas.

Hubo y hay mujeres que mantienen un discurso que desde el arte, en este caso, se hace presente, respondiendo a las condiciones socioculturales de cada momento histórico, documentando sus luchas en un mundo de hombres que niegan la “intelectualidad” de la mujer

Nuestra Hildergarda, paradigma de esta forma de responder al conflicto del Género, desde una visión mística, científica, poética, política, cultural, es un claro ejemplo de Humanismo. Se adelanta al período renacentista, como una “mujer adelantada” en su época medieval. Se anuda con otras mujeres que también desde el silencio, han creado y han dejado testimonios de fuerza. Hildergarda. Artemisia Gentileschi. Raquel Forner. La actualidad las transforma en una constante presencia.

La omisión, desde la fuerte voluntad de recortar y silenciar las voces, ha creado un tiempo dinámico, recuperación de la memoria, recordándolas.

La memoria no muere. El recuerdo eterniza el existir.

Esto se tratará de hacer.

  • Tomasini, ma. Cecilia (UNLP, UP): Una imagen simbólica de la cosmología medieval: las proporciones musicales de la catedral de Chartres

Los teólogos del cristianismo medieval consideraron al cosmos como una totalidad ordenada por la Voluntad Divina. La concepción armónica del universo se remonta, en Occidente, a las ideas de la Escuela Pitagórica y al Timeo de Platón. Los pensadores de la Iglesia Medieval interpretaron cristianamente estas concepciones y elaboraron una cosmología según la cual la perfección del universo proviene de Dios, quien ha impuesto sobre éste las leyes de la geometría y las consonancias de la escala musical. Esta cosmología musical se encuentra descripta en la obra de los más importantes teólogos del Medioevo Cristiano, incluyendo a Santa Hildegarda de Bingen y a los filósofos de la Escuela de Chartres. La hipótesis del presente trabajo es que los sabios de esta última escuela no se contentaron con simples especulaciones teóricas en torno a la armonía del cosmos, sino que concibieron el edificio de su catedral como una imagen simbólica y material de su cosmología, trasladando a su arquitectura las proporciones de las consonancias perfectas y el intervalo de tono.

 

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